Entrevista al candidato
Antonio Sampietro

"El 13 de junio, los ceutíes van a dar una lección de autoestima y autosuficiencia para decidir su futuro"
*Antonio Sampietro afirma además: "afrontar los retos del nuevo siglo exige estar preparados"
*"Apostar por una nueva gestión, moderna y eficaz, en cuanto a resultados"
*"Antes de las elecciones ya estamos trayendo inversión para Ceuta"
*"Esta ciudad tiene un gran problema de identidad. Ha sido una ciudad políticamente maltratada y olvidada"
*"Nosotros hemos adquirido un compromiso muy importante con la ciudad y ya estamos trabajando en ello"

¿Qué van a suponer para Ceuta las próximas elecciones autonómicas del 13-J?
Creo que las próximas elecciones autonómicas van a ser transcendentes para el futuro de la ciudad. Son muchos los factores que han de tenerse en cuenta: afrontar los retos del nuevo siglo exige estar preparados y una ciudad con índices de prosperidad, de tranquilidad, de seguridad y garantías de riqueza, es una ciudad con más ventajas para ganar el futuro que se nos avecina y que hoy es incierto.
¿Cómo debe ser la Ceuta del nuevo siglo?
La ciudad no encuentra su lugar en el contexto nacional. Seguimos siendo noticia para lo malo: droga, paro, delincuencia, robos, inmigrantes...Y Ceuta necesita de un impulso. Los comicios del 13 de junio plantearán al ciudadano una elección muy sencilla pero, a la vez, importantísima: apostar por una nueva gestión, moderna y eficaz en cuanto a los resultados, o por el contrario, resignarse a lo que ya tenemos y ser testigos de un deterioro progresivo de la sociedad ceutí a manos de desalmados y desaprensivos que campan a sus anchas sin el más mínimo control.
A su juicio ¿Cuál es el principal problema para los ceutíes?
Una falta de ilusión y esperanza en el fututo cada vez más evidente. La preocupación de una ciudadanía que ve cómo Ceuta se va apagando y dejando escapar sus posibilidades. Cómo se falta el respeto de las personas, cómo los grandes coches y motocicletas son auténticos misiles volantes que nos hacen dudar de si llegaremos a casa sanos y salvos ante el más mínimo imprevisto... Creo que todo esto crea condiciones muy negativas para ofrecer una propuesta atractiva en el ámbito turístico y para traer inversión.
A esto hay que sumar que Ceuta tiene un gran problema de identidad. Ha sido una ciudad políticamente maltratada y olvidada. Tradicionalmente ha estado dirigida desde la lejanía por quienes en realidad la conciben como una carga. Lo poco que se hace por Ceuta se hace por necesidad ante, por ejemplo la gravísima crisis financiera que padeció el Ayuntamiento. Todo lo demás son problemas y propaganda política sobre proyectos que nunca verán la luz en esta legislatura. Mientras que aquí se enriquecen los cuatro que están en y alrededor del poder, somos los primeros en paro, en inseguridad, en intranquilidad, en concentración de inmigrantes, como paso de droga e indocumentados, en falta de infraestructuras deportivas, educativas, sanitarias, y primeros en nivel de subdesarrollo.
El ciudadano se pregunta si esto tiene solución...
Sin duda alguna. Quienes opinen o sugieran lo contrario no nos conocen y, lo que es más grave, cuestionan el propio sistema democrático. Los gobiernos están para tomar decisiones, para trabajar en los despachos y no para mirarse el ombligo en los hoteles y establecimientos públicos de copas. Nosotros hemos adquirido un compromiso muy importante con la ciudad y ya estamos trabajando con ello. Existen dos protoclos para invertir en proyectos fundamentales para el desarrollo de la ciudad y la prestación de servicios modernos y dignos de una Ceuta moderna: un nuevo hospital y una planta de reciclaje de residuos de energía eléctrica. Los responsables de estas compañías inversoras ya han estado aquí y han firmado su compromiso. Son compañías y empresas especializadas en estas materias y cuentan con un indudable prestigio en el ámbito internacional. Antes de las elecciones ya estamos trayendo inversión para Ceuta. Y esto es el fruto del trabajo, de nuestra seguridad y de nuestra capacidad de gestión.
¿Puede ser Ceuta una ciudad segura?
Tiene que serlo. De lo contrario estaríamos arrojando la toalla y son muchos los ceutíes que están dispuestos a arrimar el hombro y darle una solución a esta ciudad, de una vez por todas. El problema de la inseguridad ciudadana tiene solución. Hemos estudiado las características de la ciudad y estamos preparados para poner en práctica nuestros sistemas. Si le puedo adelantar que en Ceuta existen profesionales en la Policía Local con mucha vocación, pero faltos de motivación. Por aquí es por donde hay que empezar, por dotarlos de medios idóneos, para darles el respaldo que necesitan desde la institución y por incrementar los recursos humanos y materiales, dotarles de buenos mandos y tener la seguridad del apoyo de un equipo jurídico que les ampare ante las denuncias o actuaciones.
¿Qué condiciones debe reunir el próximo gobierno de la Ciudad?
Debe ser un gobierno sólido en su concepción y número de escaños. Ceuta ha atravesado por periodos políticos de tremenda convulsión que han perjudicado a la ciudad. En Ceuta hay que gobernar, hay que tomar decisiones. Y para ello hay que obtener en las urnas una mayoría suficiente para no estar sometidos a los intereses de los pactos.
Además, el próximo gobierno ceutí debe tener seguridad y confianza en sus capacidades. Al contrario de lo que ocurre ahora, el nuevo gobierno de Ceuta debe transmitir y representar la verdadera imagen de esta ciudad sin prejuicios, sin complejos y sin servidumbres.
¿Qué mensaje daría a los ceutíes?
Un mensaje de confianza, de tranquilidad y de seguridad en el futuro inmediato. Estoy seguro que las elecciones se van a caracterizar por el hecho de que los ceutíes van a demostrar el resto de España que son capaces de decidir a sus representantes con sabiduría, con criterio y con inteligencia. Con ese valor que históricamente ha caracterizado a esta ciudad para una apuesta de futuro definitiva.
Los ceutíes decidirán por sí mismos demostrando a todos que Ceuta es un pueblo inteligente que no se deja influir por campañas propagandísticas instrumentadas a través de determinados medios de comunicación que se alquilan por el poder establecido, con dinero público. En esta ocasión, como en otras muchas, los ceutíes volverán a dar una lección de autoestima y autosuficiencia.
Que sepan los ceutíes que estamos dispuestos a trabajar por Ceuta con humildad y dedicación plena en un gran proyecto, sin entrar en descalificaciones personales o de grupos y que sepa valorar un proyecto de futuro bien de sus hijos y sus nietos.
 
¿Por qué llega el Gil a Ceuta?
Desde hace varios años, tantos como el Grupo Independiente Liberal tuvo la oportunidad de gobernar el Ayuntamiento de Marbella y transformar esta ciudad, han sido numerosas las visitas que hemos recibido en nuestra sede central de ceutíes que nos mostraban su inquietud por la situación que venía padeciendo Ceuta y nos hacían llegar  las enormes expectativas que una opción como la nuestra despertaría en una sociedad cansada de promesas y desengañada ante tanto despropósito político. No fue hasta aproximadamente dos años cuando esta posibilidad fue tomando cuerpo. Algunas personas que hoy son nuestros coordinadores aquí, fueron acercándonos la situación real de la ciudad a través de mucha documentación y fue cuando nos dimos cuenta de que Ceuta podía encontrarse en un callejón sin salida.
Nosotros somos un grupo de gestión. No somos políticos convencionales. Nuestro trabajo se materializa en resultados tangibles que conseguimos llevando a la práctica la voluntad de prestar un buen servicio público, aplicando técnicas empresariales y, por consiguiente, alejándonos de métodos burócratas que sólo sirven para dilatar en el tiempo la solución de los problemas sociales. Creemos que Ceuta tiene una oportunidad, una magnífica oportunidad, estamos seguros de ello, y para nosotros supone todo un reto transformar una ciudad que con el tiempo, no mucho, puede ser envidiada en el resto de España.
 
 

Antonio Sampietro, candidato del G.I.L. a la Asamblea Autónoma de Ceuta.
¿Por qué tienen ustedes tanta y tan feroz oposición?
Debe ser porque suponemos un riesgo para quienes han estado viviendo de la política, o mejor dicho, parasitando de ella durante los últimos diez o quince años sin aportar nada que los ciudadanos puedan apreciar. Ceuta es una ciudad que arrastra un retraso importante en el conjunto del estado español.
Su propia condición como zona Objetivo Uno de la Unión Europea evidencia sus niveles de subdesarrollo. Y, si le digo la verdad, tanta beligerancia hacia nosotros nos hace pensar que, posiblemente, por alguna razón, no queremos pensar que inconfesable, está de alguna manera previsto que la ciudad no alcance determinados niveles de prosperidad. Tenga en cuenta que hoy por hoy, la peor amenaza para Ceuta es esa sensación de abandono que hace que cada vez sean más los ceutíes que piensen en aprovechar la mínima oportunidad para instalarse en la Península. Incluso los propios políticos que hoy gobiernan la ciudad están en esa idea. Claro que ellos son los que menos problemas tienen gracias a la extraordinaria evolución que han experimentado en sus niveles de renta.
Esto les permite pensar con tranquilidad en trasladarse, curiosamente a puntos de la Costa del Sol, precisamente donde gobierna el G.I.L. y donde los ciudadanos gozan de una mejor calidad de vida. De un mejor modelo de sociedad, más ordenado, totalmente seguro y con una enorme actividad económica. Esto tiene que cambiar. Ceuta puede y tiene que ser un lugar agradable para vivir. Un sitio donde las gentes encuentren satisfechas todas sus necesidades. Donde los ciudadanos tengan todas las garantías de que sus intereses y derechos están perfectamente garantizados, y donde se elimine esa idea de desarraigo. Quizá por ello no es conveniente que Ceuta pueda prosperar demasiado, hasta el punto de hacer cambiar el planteamiento de sus ciudadanos y la dinámica que cada vez se impone con más notoriedad en esa sensación de que la ciudad se va despoblando de manera lenta, voluntaria e inexorablemente, como una capitulación colectiva calculada. Esto es lo que nos preocupa y esto es lo que vamos a combatir.
 
De izquierda a derecha José Eladio González y Juan Carlos Ríos, coordinadores; Antonio Sampietro, candidato y Luis Ortiz.
Entrevista COPE a Antonio Sampietro, candidato G.I.L. Ceuta y José Eladio González, coordinador.
¿Qué ofrece el G.I.L. a Ceuta?
Nosotros ofrecemos un trabajo serio y riguroso. Nuestros métodos de trabajo son muy concretos y hasta le diría que obstinados desde el punto de vista de la eficacia y el pragmatismo a la hora de trazar el camino recto hacia la solución de los problemas. Ninguna ciudad está para perder el tiempo; Ceuta mucho menos.
Y no estamos aquí para vender humo, engañar a nadie o para vivir del cuento.  Para eso, Ceuta ya ha tenido los mejores maestros. Nosotros venimos a hacer un trabajo serio. No creemos en la creación de comisiones que sólo sirven para dilatar en el tiempo proyectos que al final, de salir adelante, se consiguen con enormes cargas e hipotecas.
Creemos en la negociación y en el diálogo con quien o quienes sea necesario. Pero tenemos claro que Ceuta debe pasar la página y despojarse de los malos hábitos políticos. Durante más de diez años, la clase política no ha ofrecido más alternativa que los mismos partidos. Cuando no han gobernado unos, lo han hecho los otros. Y toda esa relación se desarrolla en un clima viciado de hipotecas e intereses particulares. Nosotros creemos que en cuatro años se puede transformar una ciudad. Lo hemos hecho ya en otras poblaciones y no estamos de acuerdo con los programas electorales que se hacen de manera parcial y que abarcan varias legislaturas bajo el pretexto de la entidad de determinados proyectos, y que finalmente no son más que una artimaña para intentar garantizarse ocho en vez de cuatro años de poder.
Cuatro años son sufiencientes, pero es fundamental que un gobierno tome decisiones, asuma su responsabilidad y lleve a la práctica su proyecto político sin necesidad de someterse a caprichos de nadie ni a chantajes.
Un gobierno no puede estar condicionado por un pacto salvo que sea estrictamente necesario. Por ello insistimos en que es necesario contar con una mayoría holgada y suficiente para ponernos manos a la obra, gobernar sin perder tiempo y concentrarnos en la tarea de cumplir nuestros compromisos con un pueblo que quiere despegar, como el pueblo ceutí.
 
Antonio Sampietro, candidato por Ceuta, José Eladio González y José Fernández Clavijo, presidente de la Peña Atlético de Madrid en Ceuta.
¿En su primera rueda de prensa ante los medios de comunicación de Ceuta, usted dió a conocer tres proyectos que, según dijo, iban a cambiar la fisonomía de la ciudad. ¿Pueden parecer descabellados?
En absoluto. Quienes así piensen sólo demuestran un gran temor a quedar en evidencia porque ellos no han querido, no han podido o han estado más ocupados en agasajos en vez de ocuparse de cumplir con su responsabilidad pública. Demuestran un gran desconocimiento de la realidad y las necesidades de Ceuta. Y sobre todo, lo más decepcionante es la falta de capacidad intelectual para plantear cuestiones y proyectos tan importantes.
¿Por qué Ceuta no puede tener un aeropuerto? Ahora dispone de una línea de helicópteros que está de prestado; una ciudad autónoma como Ceuta no puede depender de una instalación militar para un transporte tan importante. Esta modalidad de comunicación puede ser compatible con un aeropuerto y con las líneas marítimas tradicionales. Ceuta debe estar lo mejor conectada posible. Pero no sólo con el resto de España, sino con el mundo, ¿por qué no?
Yo le digo que hay posibilidades técnicas para hacer un aeropuerto adecuado a las necesidades de la ciudad, a su superficie, a su demanda, etc... Nosotros no hablamos por hablar.
Estamos trabajando en este y otros proyectos. Tenemos en nuestro poder diversos estudios de viabilidad y, lo que es mejor, tenemos los inversores; tenemos el capital. Esto no lo pueden decir todos. Y lo mismo sucede con el campo de golf, en el que parecen estar de acuerdo todos los grupos políticos por los resultados y la rentabilidad turística que esto tendría.
Ni que decir tiene que la Planta de Tratamiento de Residuos pasa de ser un proyecto interesante, a ser una obligación que hay que cumplir ante la vergüenza que supone el vertedero de Santa Catalina para la imagen de la ciudad y, lo que es más importante, para la salud de nuestro medio ambiente y de los propios ciudadanos. Estos son tres proyectos cuyos protocolos de inversión se firmarán durante la próxima visita que realizará a Ceuta nuestro presidente, Jesús Gil y Gil. El que desconfíe de esto no tiene más que esperar a que pase el tiempo o menearse, buscar alternativas o intentar conseguir lo mismo. La verdad es que entre los actuales gobernantes veo poca disposición a molestarse en trabajar. Esta es también una de las rémoras de esta maravillosa ciudad.
 
De izquierda a derecha: Jesús Gil Marín, secretario general; Juan Carlos Ríos, coordinador; Jesús Gil y Gil, presidente; Antonio Sampietro, candidato por Ceuta y José Eladio González, coordinador.
¿Qué problemas de los que presenta la ciudad, le han llamado más la atención?
Todos sabemos que Ceuta es una ciudad muy insegura. En la propia Asamblea se ha llegado a reconocer que la ciudad está tomada por personajes que hacen ostentación de fortunas de difícil explicación. Individuos que hacen de la extorsión y de la amenaza su comportamiento habitual. Las autoridades tienen que poner remedio a esto y nosotros tenemos muy claro cual es nuestra obligación en este sentido. Pero es que, además, en Ceuta se da una rara y descarada interrelación entre políticos y otros personajes públicos que forman potentísimos grupos de presión, auténticos monopolios al servicio del chantaje y la mentira permanente en un negocio que parece muy rentable, a juzgar por el crecimiento de patrimonio de determinados personajes populares.
La Fiscalía Anticorrupción podría obtener buenos resultados en Ceuta con tan sólo visitar las lavandería públicas; también las hay de confección, pero esta es una actividad honesta.
Existen órganos de expresión cuyos dirigentes se miran al espejo antes de atacar a un adversario político. Es impresentable como gente que es reconocida por sus andanzas contrabandistas en camisa y vaqueros, hoy lucen trajes caros, y aparentes corbatas que además no suelen combinar bien. Estos son los que en realidad manejan la ciudad y ello resulta esperpéntico.
Una ciudad en manos de de estos nuevos ricos no puede ser una ciudad que aspire a tener una proyección notable. La verdad es que cuentan poco porque no tienen acceso a una información libre salvo por aquellos medios y profesionales que se arriesgan permanentemente a ser sacrificados de sus empleos.
Existe una mordaza que no afecta a todos, pero que a pesar de ser inútil resulta preocupante desde el punto de vista de la catadura moral de quienes tienen montado el negocio.