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El Danubio Azul
Nunca hubiese podido imaginar Johann Strauss, cuando compuso su célebre vals, que con el tiempo sus notas acompañarían las imágenes de una película y formarían una simbiosis intelectual perfecta, discutida en su momento, pero plenamente aceptada con los años. El vals se escucha cuando una vez finalizada la secuencia de los monos con el hueso de un fémur flotando en el aire, en una de las elipsis más atrevidas de la historia del cine, éste se transforma en la aeronave Orión que lleva al Dr. Heywood Floyd hacia la Estación Espacial V.
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